El PRD, PT, Movimiento Ciudadano y el PAN solicitaron al IFE gestionara ante la Secretaria de Gobernación que el debate entre los candidatos presidenciales se transmitiera en cadena nacional. Fueron solo dos los consejeros que se pronunciaron a favor del acuerdo; Alfredo Figueroa y Lorenzo Córdova. En contra fueron siete votos.
Por el lado de los partidos, el PRI y el PANAL se opusieron a la cadena nacional, es decir, en el democrático IFE se impuso la voluntad de una minoría. Mientras que el consejero presidente, Leonardo Valdés Zurita, se sujetó a toda la tibieza que él interpreta en la ley y hará gentiles exhortos a los consesionarios de radio y televisión para que de cuates; por favor; ahí como cosa suya, en especial TV Azteca, se transmita el debate.
Mientras tanto, el consultor peruano, Javier Maza, se ha propuesto una tarea tan osada como intentar obtener agua de las piedras al entrenar a Enrique Peña en materia de debates. Un cursito exprés que va desde la etimología de la palabra debate que proviene del latín batuere, que significa día de campo. Pasando por una revisión de grandes debates de la historia como el de Nixon y Kennedy; Niurka y Juan Osorio; Tatiana y Andrés Puentes, entre muchos otros.
En Estados Unidos hasta la NFL se adaptó a los tiempos políticos de la sucesión presidencial para no ser un factor de discordia. En México las televisoras y la Federación Méxicana de Futbol parecen actores en un proceso donde el ciudadano es el principal beneficiado para conocer las propuestas de todos los candidatos.
El ciudadano mexicano debe madurar pronto y por debe hacerlo por sí mismo. Si a los partidos políticos se les castiga con votos a los medios de comunicación les duele cuando les pegan en el rating. El sentido común dice que es un deber atender a los candidatos presidenciales en la pantalla o en la radio el próximo domingo a las ocho de la noche. Porque ahí se juega el futuro político de México.

La Coalición México por los derechos de las personas con discapacidad ha buscado reunirse con los candidatos presidenciales para entregarles propuestas en materia de inclusión. Ayer tocó el turno a Josefina Vázquez Mota y se comprometió a hacer suyo el documento de Coamex. El próximo 22 de mayo se reunirán con Gabriel Quadri. Los otros dos: Peña y Obrador aún no definen fecha para el encuentro.
Dice la maestra Elba Esther Gordillo que en política se vale mantener una sana distancia mas nunca un distanciamiento con los interlocutores políticos. Eso parece la ruptura de la alianza entre el Panal y el PRI. En los hechos y en las boletas para los candidatos a diputados y senadores de la república no irán juntos. Pero no sabemos hasta dónde mantiene la alianza electoral con Enrique Peña Nieto.
Recordemos que la Maestra es una de las mejores alquimistas electorales que tiene este país. En 2006 llamó a votar por uno de tres en la elección federal para presidente, senadores y diputados federales. Y fue hasta la mañana del 2 de julio que comenzó a operar con gobernadores el apoyo al entonces candidato del PAN, Felipe Calderón.
Lo mismo podría pasar en este proceso electoral de 2012; lanzar a un candidato poco conocido pero leal, como Benjamín González Roaro para cumplir con el requisito legal que tiene el Panal de presentar un candidato a la presidencia de la República. Se han mencionado otros nombres, como Rosario Robles, quien tiene cerradas las puertas de la izquierda mientras López Obrador sea factor de poder en el PRD. Lanzar a Robles, que es operadora en un círculo menor del aparato peñista. Eso sería tan irracional y tan fuera de la lógica de la abeja reina del Panal como postular a Marcelo Ebrard, Jorge G. Castañeda o incluso a Juan Ramón de la Fuente.
La ruptura entre el Panal y el PRI cimbra las posibilidades de Josefina Vázquez Mota para ganar la candidatura del PAN a la presidencia, ya que abre la puerta de diálogo entre el Presidente y la Maestra. Ernesto Cordero tuvo una desafortunada declaración al considerar la posibilidad de otra, que no nueva, alianza con Elba. Todo lo que toca el Panal lo convierte en hiel, lo sala, lo seca y lo pudre. Esa es la debilidad de la chiapaneca. Hasta cuando gana sale perdiendo. Triste historia.
La razón de la ruptura fue la negativa del PRI a postular como candidata a senadora por Chiapas a Mónica Arriola y a su yerno Fernando González como candidato a senador por Sinaloa. Los peñistas buscan colar a Luis Videgaray como el artíce del rompimiento para proteger al Gel Boy de ataques por ese anco. Pero lo cierto es que Manlio Fabio Beltrones no olvida a la Maestra y fue él quien en realidad azuzó el descontento del priismo en más de diez estados. El argumento fue que la maestra sacaría de la jugada a muchos candidatos del PRI. ¿Los operadores?: la senadora Orantes de Chiapas, que sacrificó su militancia en el partido; Francisco Labastida en Sinaloa y el diputado del Verde, Pablo Escudero. La alianza electoral se rompió por un pleito de familias. Eso es tener visión de Estado para repartirse el pastel. Las abejas del Panal afilan aguijones para buscar una bancada representativa en las cámaras para la próxima legislatura.